Construcción de la Ladera de Olandixo: las Sedes Centrales del Grupo Cooperativo Mondragon 1969-1983

Iñaki Begiristain Mitxelena

Mikel Larratxe Berazadi

Mikel Azkona Uribe

ISBN: 978-84-09-61176-8 | Mayo 2024

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El artículo es una comunicación aceptada y publicada en las actas digitales del VIII Congreso: Pioneros de la arquitectura moderna española organizado por la Fundación Alejandro de la Sota. Se trata de una comunicación escrita en el contexto del trabajo de investigación “Mondragon Kooperatiba Korporazioaren Ekarpena Arkitektura eta Hirigintzari” realizado en colaboración con el Departamento de Arquitectura de la ETSA de la Universidad del País Vasco (EHU), para KREAN S. Coop. y la Corporación Cooperativa de Mondragón.

En marzo de 1959 se constituyó en Mondragón la Caja Laboral Popular Sociedad Cooperativa de Crédito, de la mano de las distintas cooperativas que venían instaurándose desde principios de la década en la comarca del alto Deba, en el corazón de Gipuzkoa. La nueva caja de ahorros, además de dar cobertura financiera a las empresas fundadoras y sus cooperativistas, tenía como fin dar servicio técnico y social a los nuevos proyectos empresariales que emergían en la zona. Rápidamente, se convertiría en el motor que impulsaría la aventura cooperativista que a día de hoy es conocida mundialmente como Corporación Mondragón y engloba a más de 250 empresas.

Fotografía de la ladera de Olandixo, desde la torre de viviendas Eguzki

La Caja Laboral se ubicó en sus inicios en distintos locales del casco viejo de Mondragón, y para 1969 empezó a trabajar en el diseño de lo que sería su nueva sede central. Tras barajar diversos emplazamientos, se eligieron las laderas de Olandixo, “una zona más amplia en la que poder expansionarnos y huyendo (…) del fondo del valle”. Y es que, en efecto, la visión de los precursores del proyecto no se limitó a la sede central de la Caja Laboral, sino a todo un parque financiero-empresarial que en el transcurso de una década se fué conformando a su alrededor, vertebrado por la carretera ladera arriba llevaba hasta el caserío Olandixo, también incluido en la actuación y rehabilitado para dar servicio logístico a la corporación.

Los encargados de desarrollar los proyectos fueron jóvenes arquitectos que empezaban a ser conocidos en el entorno. El bilbaíno Javier Ortega Uribe-Echevarria (1932-2018), que ya había trabajado en algunos proyectos industriales del grupo como colaborador del arquitecto Castor Uriarte y que en 1968 destacó por el diseño de la Iglesia del Carmen en Indautxu, acompañado del aparejador y especialista en cálculo de estructuras Jose Luis Martinez de Alberdi, fue el elegido para proyectar las sedes centrales de la caja y de la división empresarial y el centro de proceso de datos. Álvaro Líbano, para el centro de investigación, y Roberto Tellería para la sede de Lagun Aro.

Todos estos edificios forman un conjunto que, pese a la diversidad de sus piezas, se va adaptando a la pendiente, escalonándose mediante piezas fragmentadas, de poca altura, testigos de la época en qué surgieron, de una arquitectura brutalista que en la delicadeza de esta escala cuesta adjetivar como tal. Un conjunto que en la proximidad elude la monumentalidad, pero que, en la lejanía, acaba formando una pequeña acrópolis que domina el valle y la ciudad, fiel al carácter de la corporación que aloja y representa.

Para el desarrollo del trabajo, se cuenta con el material conservado en los archivos de la corporación empresarial de Caja Laboral y del Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón. También con el testimonio directo de algunos de los protagonistas de los primeros años de la corporación.

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